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Caquetá. Colombia. Photo: Jason P.Howe, 2002

Caquetá. Colombia. Photo: Jason P.Howe, 2002


El canje es necesario

Haciendo un poco de historia, encontramos durante la lucha por la independencia del yugo español, medidas conducentes a terminar la barbarie en la práctica de la de la guerra, así como sus trámites. El Libertador Simón Bolívar en medio de su genialidad, emitió un decreto de canje de prisioneros de guerra, cuando fue firmado el Pacto de Santa Ana, con Morillo, el 27 de noviembre de 1820. Fue una forma de moderar la guerra, rescatar de manos de los realistas a los prisioneros patriotas y entregar a los realistas los suyos.

En nuestros tiempos, en la lucha por la segunda y definitiva independencia, las FARC-EP, en su accionar político militar, capturó en combate a 70 militares, en 1976, que fueron entregados, 1997 a una comisión de personalidades nacionales e internacionales con la ayuda de la Cruz Roja Internacional, luego del despeje militar del municipio de Cartagena del Chairá, en un gesto sin ninguna contraprestación por parte del gobierno de Ernesto Samper, quien era el presidente del país en la época.

En combates posteriores, se capturó un significativo número de oficiales, suboficiales y soldados del ejército y policía. Por eso, en conversación con el gobierno de Andrés Pastrana, nuestra organización, hace la propuesta de ley de canje. Luego de largas discusiones, para las cuales se apersonó nuestro Comandante en Jefe Manuel Marulanda Vélez, los representantes del gobierno argumentaron cualquier cantidad de figuras jurídicas, que según ellos no les permitían aprobar la ley.

Sonaron además las declaraciones de las otras ramas del poder en Colombia, la clase oligárquica, los politiqueros y altos mandos militares, todas en contra de la aprobación de la ley de canje. Al final, sólo se logró realizar el acuerdo humanitario, mediante el cual se logró, la libración de catorce guerrilleros presos en las cárceles colombianas y de nuestra parte fueron entregados al gobierno cincuenta y cuatro soldados y policías, que estaban en calidad de prisioneros de guerra.

Acto seguido las FARC-EP, de forma unilateral y sin ninguna contra prestación, en un gesto de buena voluntad, entregó el 28 de junio de 2001, un total de 304 soldados y policías. Este acto fue minimizado por el gobierno y silenciado por los medios de comunicación, con intención hacer creer a la opinión nacional e internacional, que era obligación ponerlos en libertad.

En comunicado público, el Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP, declara que sólo a través de una ley de canje, será posible, que los cuarenta y siete oficiales y suboficiales del ejército y policía logren la libertad. Y de la misma forma, nuestros guerrilleros y guerrilleras presos en las cárceles del país. Pero esto, debe ser entregando y recibiendo, el gobierno no está haciendo nada para recuperarlos por esta vía y quiere trasladar su responsabilidad a la ONU, como si ésta hiciera parte del conflicto.

A estos oficiales y suboficiales, se suman parlamentarios, gobernadores, exministros de Estado, diputados y una excandidata presidencial. ¿Por qué? son canjeables, por hacer parte de la clase oligárquica, politiquera y corrupta, que ha mantenido y llevado a Colombia al estado de guerra civil en que se encuentra. Participan activamente en el conflicto social y armado. Hace más de 150 años, legislan, reforman la constitución a su acomodo, imponen los impuestos, financian la guerra, son responsables del terrorismo de Estado.

A estos militares se suman políticos. ¿Por qué? son canjeables, como parte de la clase oligárquica, politiquera y corrupta, que ha mantenido y llevado a Colombia a la guerra civil en que se encuentra. Son parte activa del conflicto social y armado. Hace más de 150 años, legislan, reforman la constitución a su acomodo, imponen impuestos, financian la guerra, son responsables del terrorismo de Estado. Se suman los tres agentes de la inteligencia gringa, capturados al derribar el avión en que cumplían su misión, al sur del país, en el Caquetá.

La terca insistencia del gobierno nacional, que piensa que todo se resuelve a sangre y fuego, demostró que poco le importa la vida de los prisioneros de guerra, reiteramos nuestra advertencia, la responsabilidad por la seguridad de ellos depende del Estado, los operativos tendientes a rescatarlos por la fuerza, sólo ponen en riesgo sus vidas

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Texto preparativo por:
http://six.swix.ch/farcep/Revista/Resistencia31/Web/
Prof.A.M.Maysky y General Vargas: Redacción Rusa "Soprotivleniye".

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